Israel impulsa la venta de gas a la UE mientras Líbano le disputa yacimientos

El
Mediterráneo oriental, foco
histórico de conflictos, oculta
grandes reservas de gas. Los
Gobiernos de Israel, Chipre, Italia y Grecia respaldan  un proyecto de gasoducto para conectar con
Europa los yacimientos marítimos del Levante en 2025. Líbano, que disputa al Estado hebreo una
franja marítima, ha convocado un
concurso internacional para la explotación de hidrocarburos
La
conducción submarina anunciada tendrá unos 2.000 kilómetros de longitud ‘atravesará además Chipre, Creta y el territorio continental
griego’ y un coste estimado en 6.000 millones de euros. ‘Es un ambicioso proyecto que la CE
apoya claramente, y que puede
tener alto valor en términos de garantizar la seguridad del suministro y
diversificación de fuentes de energía’

La UE, que busca vías
alternativas de flujos de energía para rebajar la dependencia de Rusia, ha contribuido a la financiación del
estudio de viabilidad del gasoducto que promueve el consorcio IGI Poseidón, integrado a partes iguales por la
compañía italiana Edison y la
griega DEPA. Hasta
que se completen en 2020 los estudios técnicos no se tomará la decisión de acometer la inversión.
El objetivo del gasoducto submarino es dar salida comercial a los al menos 900.000 millones de metros cúbicos de
gas estimados en el yacimiento Leviatán, en
la cuenca israelí, y a los del yacimiento Afrodita, en el sector chipriota, que suponen un 20% del anterior. En ambas prospecciones ha partido la
compañía estadounidense Noble Energy.
Las ingentes reservas superan con mucho las necesidades de los mercados
locales. Israel ha alcanzado un
acuerdo con Jordania para exportar una parte de su producción gasística durante 15 años
por 10.000 millones de dólares. También confiaba en vender el
excedente a Egipto, siempre
necesitado de energía, pero el
hallazgo del gran yacimiento de gas Zhor en la cuenca del delta del Nilo, que se estima superior a las reservas
de Leviatán, dio un vuelco a los
planes del Gobierno hebreo.
El talón de Aquiles del proyecto, según
destaca el periódico económico israelí Globes, es el elevado coste que tendría el gas
procedente del Mediterráneo oriental, un 40% por encima del precio del gas
ruso. A ello se suman las dificultades
técnicas para tender una conducción a profundidades de hasta 3.300 metros bajo el nivel del mar y a
la actividad volcánica en el lecho marino en el tramo comprendido entre Chipre
y Grecia, que puede acarrear
daños a las infraestructuras gasísticas.

Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.