La Eurocámara se amotina contra el recorte de fondos pesqueros

Un 5 %. Es el recorte de fondos que la CE quiere
perpetrar en el menguante Fondo Europeo Marítimo Pesquero para el
ejercicio 2021-2027, hoy dotado de 6.400 millones de
euros. La propuesta de Bruselas ha desencadenado un motín, más o
menos esperado, en la Eurocámara. La CE de Pesca reclamó esta semana
al unísono apoyo financiero para los pescadores.
El objetivo de Rendimiento Máximo
Sostenible (RMS) en el 2020, el nuevo reglamento de
control, las medidas técnicas, el brexit, el estancamiento de la
acuicultura, la prohibición de los descartes, la escasez de cuotas y
una calamitosa burocracia han convertido la actividad pesquera en un campo de
minas y los eurodiputados exigen que la UE ayude de forma justa a la flota como
siempre ha hecho con los agricultores. 
El capítulo más polémico tiene que ver con el desembolso
de fondos. Bruselas quiere cercenar las ayudas a la paralización temporal
de la flota. Solo acepta ante circunstancias «excepcionales». «Por
nuestra experiencia, esos fondos corren el riesgo de utilizarse como
fuente de ingresos recurrente y así se consolida el exceso de capacidad»,
defendió la CE.
¿Qué pasará con las ayudas al
desguace? Las habrá para la paralización definitiva. Los
ecologistas se oponen: «Estamos dando fondos a empresas que reinvierten en
otras actividades de pesca, armadores que cesan actividad en un buque y lo
emplean en otro ámbito», sostuvo el ecologista italiano M. Affronte quien
exigió cortar el grifo a la flota «no rentable» En el aire
está el apoyo a la flota expulsada de un día para otro de caladeros
internacionales por el cese de acuerdos pesqueros. ¿Habrá sobres para
modernizar los buques? La Eurocámara respalda esta vía siempre que se
invierta en tecnologías limpias y no se aumente la capacidad pesquera. «Hay
barcos obsoletos de 24 años con problemas de habitabilidad y
sanitarios. Queremos que tengan más seguridad». Hay consenso para
mantener los fondos al almacenamiento para mejorar los precios en el mercado y
disponer de líneas de apoyo a la acuicultura para competir con la industria
asiática. 

El último caballo de batalla que mantiene
enfrentados a la CE y a la Eurocámara es la definición de «pesca
artesanal». Una polémica que arrastra la UE desde el inicio de la legislatura. Otro
de los remiendos que quiere poner la Eurocámara es la de acotar el ámbito
de prohibiciones. La última pata del nuevo FEMP tiene que ver con la
flexibilidad y la simplificación. Los socios reclaman trámites más
sencillos para que los pescadores puedan acceder a las ayudas.

Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.