La falta de inversión en la economía europea obliga a la Comisión a reorientar su política económica

La
Comisión Europea ha presentado en el Parlamento Europeo, el Plan Juncker que
supone una reorientación de su política económica para dar respuesta un
contexto económico que se produce por primera vez en Europa desde el comienzo
de la crisis.
Gracias a
los resultados de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) y a la
mejora de los mercados financieros, la economía europea cuenta con suficiente
liquidez para hacer frente a nuevos proyectos. Sin embargo, la falta de
confianza de los inversores públicos y privados generada por la crisis ha
puesto de manifiesto las dificultades de las empresas para acceder a la
financiación, especialmente los proyectos de mayor riesgo.
Las
últimas previsiones presentadas por la Comisión sitúan la inversión total un
15% por debajo de las cifras del 2007, una reducción de casi 430.000 millones
de euros. España  es uno de los países europeos en los que  se ha
producido mayor pérdida de formación bruta de capital fijo cifrándola en un
31%. Esta situación, consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria, se
ha traducido en un 7,3% (5,2% 2013) de reducción media al año (en comparación
al 2,8% de la UE y el 2,4% de la EZ).
El caso
andaluz es similar al estatal. La economía andaluza continua la recuperación
iniciada en el ejercicio anterior y las previsiones son más positivas que las
esperadas para el PIB europeo. En 2015, se espera en Andalucía un crecimiento
en torno al  1,8%con respecto al 1,5% de la UE y el 1,1% de la Eurozona.
El sector de la inversión sigue la misma tendencia y se aprecia como la
formación bruta de capital fijo desacelera su ritmo de reducción arrojando el
porcentaje de reducción más bajo desde finales de 2007 y que en el 2013 supuso
un 4,8%.
Aunque en
general se aprecia mejora en los indicadores económicos, no se está produciendo
una recuperación real tal y como se extrae de la comparación con otras
economías mundiales y con otros periodos de recesión europeos. La estagnación
que sufre la economía europea puede atribuirse en gran medida a la falta de
confianza del inversor quien se deja guiar por las bajas expectativas de
crecimiento de la demanda de bienes y servicios, la fragmentación actual de los
mercados financieros y la baja capacidad de gestionar el riesgo.  
La Unión
ha puesto en marcha medidas para paliar esta falta de crecimiento que oscilan
entre  asegurar la solidez y estabilidad de las finanzas públicas y
reforzar la inyección de liquidez a través de instrumentos como los
Fondos Estructurales o del Fondo Europeo de Inversiones. La Comisión apuesta
ahora por dirigir la inversión privada hacia sectores no alcanzados por estos
instrumentos sin que se produzca el endeudamiento del sector público.

Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.