Una Europa que vele por la seguridad: la Comisión abre un debate acerca de la necesidad de avanzar hacia una unión de seguridad y defensa

La
Comisión ha abierto un debate sobre la dirección que tomará la defensa en una
futura Europa de los Veintisiete.
Tras
el Libro Blanco de la Comisión sobre el futuro de Europa, el documento de
reflexión de hoy esboza los diferentes escenarios posibles sobre cómo abordar
las crecientes amenazas a la seguridad y la defensa a que se enfrenta Europa y
mejorar las capacidades de defensa propias de aquí a 2025. El debate supondrá
una importante contribución para decidir cómo fortalecerá la Unión la
protección y la seguridad de los ciudadanos europeos, una de las principales prioridades de la
Comisión Juncker.
El documento de reflexión se complementa con propuestas concretas presentadas
hoy para poner en marcha un Fondo Europeo de Defensa que apoyará un gasto más
eficaz por parte de los Estados miembros en capacidades de defensa conjuntas.
La
alta representante y vicepresidenta, Federica Mogherini, ha declarado: «Estamos avanzando rápidamente en
materia de seguridad en la Unión Europea, y la Comisión acompaña y respalda la
determinación de los Estados miembros. El documento de reflexión de hoy es la
contribución de la Comisión a la reflexión sobre el futuro de la Unión en este
ámbito, que empieza con la petición de nuestros ciudadanos de conseguir una
defensa más integrada y más eficaz. La Unión Europea puede ayudar a los Estados
miembros a desarrollar capacidades militares y a invertir de manera más eficaz
en defensa. Hemos recorrido un largo camino en menos de un año y estamos
decididos a continuar a este ritmo».
Jyrki
Katainen,
vicepresidente responsable de Fomento del Empleo, Crecimiento, Inversión y
Competitividad, ha añadido:
«En el mundo actual, una OTAN y una Unión Europea fuertes son más importantes
que nunca. Sin duplicar lo que ya existe, Europa necesita tomar el control
sobre su seguridad y su defensa si quiere convertirse en un socio más fuerte
para sus aliados. Sabemos hacia dónde vamos y los Estados miembros llevan las
riendas, pero es hora de que decidamos la rapidez con la que queremos llegar.»
Los
líderes de la Unión se reunirán en Praga el 9 de junio para discutir cómo
utilizar el potencial de los Tratados para intensificar la cooperación en el
ámbito de la defensa. La Comisión está contribuyendo a esa discusión y al
debate más amplio, a escala de la Unión, sobre defensa, estableciendo tres
posibles escenarios para el futuro de la defensa europea.
  • En el marco de un escenario de «cooperación en seguridad y
    defensa»
    , los Estados miembros decidirían aún sobre la
    necesidad de cooperar en materia de seguridad y defensa con carácter
    voluntario y caso por caso, mientras que la Unión seguiría complementando
    los esfuerzos nacionales. La cooperación en materia de defensa se vería
    reforzada, pero la participación de la Unión en las operaciones más
    exigentes seguiría siendo reducida. El nuevo Fondo Europeo de Defensa
    contribuiría a desarrollar nuevas capacidades conjuntas, pero los Estados
    miembros continuarían supervisando la mayor parte del desarrollo y la
    contratación pública de las capacidades de defensa individualmente. La
    cooperación UE-OTAN conservaría el formato y la estructura actuales.
  • En un escenario, más ambicioso,
    de «seguridad y
    defensa compartidas»
    , los Estados miembros pondrían en
    común determinados activos financieros y operativos para aumentar la
    solidaridad en el ámbito de la defensa. La Unión estaría también más
    comprometida con la protección de Europa dentro y fuera de sus fronteras.
    Asumiría un papel más importante en ámbitos como los de la ciberseguridad,
    la protección de las fronteras o la lucha contra el terrorismo, y
    fortalecería la dimensión de defensa y seguridad de políticas internas
    como las de energía, salud y aduanas, o la política espacial. Esto vendría
    acompañado de una voluntad política de actuar, así como de una toma de
    decisiones adecuada a un contexto en rápida transformación. La UE y la
    OTAN aumentarían también su cooperación y coordinación mutuas en toda una
    serie de asuntos.
  • El escenario más ambicioso, el de
    «la defensa y la
    seguridad comunes»
    , prevé la definición progresiva de una
    política común de defensa de la Unión, que conduciría a la defensa común
    sobre la base del artículo 42 del Tratado de la Unión Europea. La
    disposición existente permite que un grupo de Estados miembros afines pase
    al siguiente nivel en lo que se refiere a la defensa europea. En este escenario,
    la protección de Europa se convertiría en una responsabilidad de refuerzo
    mutuo entre la UE y la OTAN. La Unión estaría en condiciones de llevar a
    cabo operaciones de seguridad y defensa de alto nivel, sustentadas por una
    mayor integración de las fuerzas de defensa de los Estados miembros. La
    Unión respaldaría programas de defensa conjuntos con el Fondo Europeo de
    Defensa, y establecería una Agencia Europea de Investigación en materia de
    Defensa. Esto también fomentaría la creación de un verdadero mercado
    europeo de defensa, capaz de proteger sus principales actividades
    estratégicas de las absorciones externas. 

Los
escenarios descritos no son mutuamente excluyentes, pero ilustran tres niveles
de ambición diferentes en términos de solidaridad. Aumentar la seguridad
europea resulta hoy en día indispensable. Los Estados miembros llevarán las
riendas, definiendo el nivel de ambición con el apoyo de las instituciones de
la Unión. Mirando hacia el futuro, deben ahora decidir por qué camino y a qué
velocidad desean ir para proteger a los ciudadanos europeos

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